4 maneras en que las finanzas islámicas pueden ayudar a combatir la pobreza

4 maneras en que las finanzas islámicas pueden ayudar a combatir la pobreza

Vivimos en una era de inmensa abundancia y riqueza. Estamos rodeados de multimillonarios, rascacielos y toda clase de comodidades. Sin embargo, a pesar de la inmensa riqueza que nos rodea, muchas personas en todo el mundo viven en la pobreza extrema. Millones de personas enfrentan el hambre o no tienen acceso a una atención médica adecuada. En la práctica vivimos en dos mundos: uno donde las personas tienen más de lo que necesitan y desean, y otro donde luchan por satisfacer sus necesidades básicas.

Según la ONU, hay suficientes alimentos para alimentar a todas las personas de la Tierra. El problema del hambre no se debe a una producción insuficiente de alimentos, sino a la ineficiencia y el desperdicio. Cada año se pierde o se desperdicia cerca de un tercio de los alimentos producidos para el consumo humano, la mayor parte en los países desarrollados. Nuestra huella material global ha aumentado más de un 70% desde el año 2000.

Como era de esperar, la huella material per cápita de los países de ingresos altos es significativamente mayor (13x) que la de los países de ingresos bajos. Esto significa que no solo tenemos altos niveles de desigualdad económica, sino que además estamos ejerciendo una presión innecesaria sobre el medio ambiente debido a nuestros patrones actuales de consumo.

Está claro que contamos con recursos suficientes; sin embargo, están mal distribuidos y se utilizan de forma ineficiente. El modelo financiero y económico islámico cuenta con algunas herramientas que pueden emplearse para remediar esta situación. Entre ellas se encuentran las siguientes:

#1. El zakat

El zakat es una parte inseparable, obligatoria e integral de la vida de los musulmanes. Es una caridad obligatoria que el musulmán paga sobre la riqueza excedente una vez cada año lunar y que suele ser del 2.5%. La palabra “zakat” se menciona treinta y dos veces en el Corán. Por ejemplo, se ordena a los musulmanes:

“Haced la azalá y dad el azaque. El bien que hagáis como anticipo a vosotros mismos, volveréis a encontrarlo junto a Alá. Alá ve bien lo que hacéis. (Corán 2:110).

Si bien el zakat tiene numerosos beneficios espirituales y personales, también aporta algunos beneficios económicos específicos. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Inyecta liquidez en la economía. Por lo general, los activos sobre los que se aplica el zakat son activos líquidos. Se paga zakat sobre el oro, el efectivo y los bienes comerciales; sin embargo, normalmente no se paga zakat sobre la vivienda en la que se reside. Esto traslada la riqueza excedente que habría permanecido ociosa a manos de los pobres, quienes probablemente la gastarán, lo que estimula la economía. A su vez, una economía estimulada ayuda a los pobres a salir de la pobreza.
  • Es directo. El zakat se paga a ocho grupos específicos de personas que lo necesitan. Existen pruebas importantes que sugieren que las transferencias de efectivo son la forma más eficiente y eficaz de distribuir ayuda. Es probable que los beneficiarios tengan una dieta más diversa, aumenta la búsqueda de empleo, conduce a un alivio de la pobreza a largo plazo y resulta más económico.
  • El zakat es un impuesto sobre el patrimonio, no sobre los ingresos. El hecho de que el zakat sea un impuesto sobre el patrimonio, y no sobre los ingresos, incentiva el comercio y el uso productivo de la riqueza en lugar de su acumulación improductiva.

Existen ejemplos históricos en los que el zakat se ha utilizado con eficacia para erradicar o reducir de manera significativa la pobreza. El muftí Faraz Adam, en su libro Zakat Made Easy, menciona cómo el zakat, junto con otros aspectos del ecosistema islámico, puede erradicar por completo la pobreza.

Durante el califato de Umar (que Alá esté complacido con él), Mu’adh (que Alá esté complacido con él) fue enviado a Yemen. Una de sus tareas era administrar el zakat. Debía tomar el zakat de los adinerados y redistribuirlo entre los necesitados de Yemen. Al principio envió a Medina una tercera parte del zakat, pues no encontraba destinatarios para el zakat en Yemen. Al año siguiente esa proporción aumentó a la mitad. En el tercer año, Mu’adh (que Alá esté complacido con él) envió de vuelta a Medina la totalidad del zakat recaudado en Yemen. Umar (que Alá esté complacido con él) le preguntó por esa decisión, y Mu’adh (que Alá esté complacido con él) respondió: “No puedo encontrar en Yemen a una sola persona que tenga derecho a recibir zakat.” En tres años, Mu’adh (que Alá esté complacido con él) no pudo encontrar a una sola persona necesitada de zakat; esto es una muestra del potencial que tiene el zakat para abolir por completo la pobreza en una región.

Sin embargo, la naturaleza de la economía moderna ha cambiado desde la época de Umar (que Alá esté complacido con él). ¿Sigue siendo posible administrar el zakat de manera que se pueda erradicar la pobreza?

Ha habido estudios que indican que el zakat puede erradicar la pobreza. Sin embargo, estos estudios suelen tener un enfoque regional, ya que es mucho más difícil estimar el fondo de zakat, así como la magnitud de la pobreza, a escala global.

Una definición común de pobreza es la de toda persona que vive con menos de $1.90 al día. Con este parámetro, la ONU estima que 676.5 millones de personas vivirán en la pobreza en 2022. Si extrapolamos a partir de estos datos, se necesitarían $469.15 mil millones al año para erradicar la pobreza. Se ha estimado que el fondo de zakat se sitúa entre $200 mil millones y $1 billón. La cantidad necesaria para erradicar la pobreza se encuentra claramente dentro de este rango. Sin embargo, cabe señalar que definir y medir la pobreza, así como la transferencia de riqueza, es un tema complejo y delicado.

#2. Evitar la riba

La riba (interés) está claramente prohibida dentro del ecosistema financiero islámico. Esto produce un resultado negativo por diversas razones. Entre ellas se encuentran las siguientes:

  1. Perpetúa la desigualdad, lo que por lo general conduce a un menor crecimiento. Esto, a su vez, dificulta que los pobres puedan salir de la pobreza.
  2. Riesgo desequilibrado. Cuando el interés se utiliza como mecanismo de financiamiento en lugar de compartir el riesgo, puede provocar la acumulación de riqueza entre los ricos sin ningún beneficio significativo para la economía. Además, financiar un proyecto compartiendo el riesgo en lugar de recurrir al interés tiene muchas ventajas. Esto es especialmente cierto para quienes necesitan financiamiento. Cuando se usa interés para financiar un proyecto, el prestamista tiene derecho a la devolución del capital junto con un excedente, sin importar el resultado. En cambio, en una transacción de riesgo compartido como la Mudaraba (participación en las ganancias) o la Musharaka (asociación), el financista solo tiene derecho a un rendimiento si el proyecto tiene éxito. Si el proyecto es muy exitoso, es probable que el rendimiento supere con creces cualquier retorno que un prestamista habría recibido por un préstamo. Si el proyecto fracasa, en una transacción de riesgo compartido ambas partes perderán dinero, tiempo o ambos. Sin embargo, quien requiere el financiamiento no tendrá la carga de devolver la inversión inicial. Esta es una forma de financiamiento más justa y equitativa, pues impide que los ricos acumulen riqueza en detrimento de los pobres.
  3. Intereses desalineados. Sin importar la situación del prestatario, el prestamista tiende a presionarlo tanto como sea posible, pues tiene un incentivo monetario para hacerlo. Esto puede colocar al prestatario en una situación en la que debe tomar decisiones que no le convienen. Cuando el interés se utiliza como medio de financiamiento, en lugar de algún mecanismo de riesgo compartido, el prestamista tiene menos incentivos para asegurarse de que el emprendimiento del prestatario tenga éxito.
Riba: What It Is, and How to Avoid it
The Islamic Golden Age saw the Muslim civilization flourish with significant advancements made in areas such as science and the arts. This was all underpinned by Islamic economic ideals, which didn’t allow the use of riba. Riba (interest) is strictly forbidden in Islam and has many evils. Fast forwa…

#3. El waqf

Un waqf es una donación voluntaria, permanente e irrevocable, en efectivo o en especie, a Alá. Una vez constituido como waqf, nunca se regala, se hereda ni se vende. Pertenece a Alá, y el capital del waqf permanece siempre intacto. Los frutos del waqf pueden utilizarse para cualquier fin conforme a la sharía. Se pueden designar como waqf granjas, edificios o acciones. Los ingresos generados (alquileres o ganancias) por la inversión del capital se destinan a financiar proyectos o programas sostenibles de desarrollo comunitario y social. Estos ingresos pueden usarse para financiar educación, atención médica, transporte u otras actividades a perpetuidad. Aunque el waqf es voluntario, un musulmán obtiene inmensos beneficios y bendiciones al constituir uno.

El waqf es un método sumamente eficiente y eficaz para distribuir recursos, ya que aprovecha las fuerzas del mercado. Aun así, puede instituirse en beneficio de los pobres. El waqf es un ejemplo destacado del uso del tercer sector en la economía islámica, que supera los desafíos y las deficiencias tanto de los sistemas convencionales de libre mercado como de los sistemas de economía planificada.

El Hotel Waqf ‘Uthman ibn ‘Affan (que Alá esté complacido con él) es un ejemplo asombroso de cómo puede estructurarse un waqf. Cuando los musulmanes emigraron a Medina, encontraron que el agua era difícil de beber, pues estaban acostumbrados al agua de Zamzam. Entonces se informó al Profeta (la paz sea con él) de un pozo llamado Rumah. El agua de Rumah tenía un sabor similar al de Zamzam. Lamentablemente, el pozo pertenecía a un judío que cobraba incluso por un puñado de agua.

El Profeta (la paz sea con él) envió una oferta por el pozo a cambio de un jardín en el paraíso. El dueño judío rechazó la oferta y se empeñó en que solo aceptaría dinero. Cuando Uthman (que Alá esté complacido con él) se enteró del incidente, se ofreció a comprar el pozo. El dueño volvió a negarse a venderlo. Entonces Uthman (que Alá esté complacido con él) se ofreció a comprar o alquilar la mitad del pozo: un día sería para los musulmanes y, al día siguiente, el dueño podría vender a quien quisiera. El dueño aceptó este arreglo. A partir de entonces, todos usaban el pozo en el día de Uthman. El resultado fue que el dueño se quedó sin clientes. Finalmente, Uthman (que Alá esté complacido con él) compró el pozo completo al dueño judío por 20 mil dírhams y lo declaró waqf.

Tras constituirse como waqf, comenzaron a crecer palmeras datileras alrededor del pozo. Los gobernantes, gobiernos o imperios musulmanes posteriores cuidaron el waqf de Uthman (que Alá esté complacido con él). El waqf de Uthman pasó con el tiempo a la administración del gobierno saudita. El gobierno vendía los dátiles en el mercado. Lo recaudado con los dátiles se dividía en dos: la mitad se distribuía entre los pobres y los huérfanos, y la otra mitad se depositaba en una cuenta bancaria especial a nombre de Uthman (que Alá esté complacido con él).

Con el tiempo, la cuenta acumuló suficiente dinero para comprar un terreno en Medina, junto a la mezquita del Profeta (la paz sea con él). Un hotel construido en ese terreno se arrendará a una empresa hotelera. Se estima que este arreglo generará 50 millones de riyales al año. La mitad se distribuirá entre los pobres y los huérfanos, y la otra mitad se depositará en una cuenta bancaria especial a nombre de Uthman (que Alá esté complacido con él).

3 Lessons on Managing Your Wealth from the Legacy of Uthman ibn Affan
Uthman ibn Affan – Allah be pleased with him – is one of the most prominent Companions of the Prophet (peace be upon him), and one of the few known to have been remarkably wealthy. Let’s explore some aspects of his relationship with money. The early life and trade of Uthman

#4. Buenas prácticas

Una de las formas en que el Corán describe al Profeta (la paz sea con él) es como un hombre de “eminente carácter.” (Corán 68:4). Además, el propio Profeta (la paz sea con él) dijo: "Fui enviado para perfeccionar el buen carácter."

Por lo tanto, no sorprende que existan muchas otras buenas prácticas que normalmente no se consideran aspectos notables del ecosistema financiero islámico, pero que sí contribuyen a la erradicación de la pobreza. Algunas de estas prácticas son:

Moderación

El islam es una religión de moderación, y se ordena a los musulmanes evitar el derroche. El Corán dice:

“¡Comed y bebed, pero no cometáis excesos, que Él no ama a los inmoderados!” (Corán 7:31).

El consumo excesivo de los ricos es una de las principales causas de la pobreza entre los pobres.

El recuerdo de Alá

Es importante reconocer que los seres humanos estamos diseñados de forma innata para gravitar hacia nuestro Creador. Todo intento de llenar el vacío de nuestra existencia con algo que no sea Alá está destinado a fracasar y a dejar tras de sí un rastro de destrucción. Con Alá como meta, es más probable que un musulmán instaure prácticas de justicia y equidad en sus tratos.

Responsabilidad financiera

Los musulmanes tienen una responsabilidad financiera hacia los demás miembros de la sociedad. Por ejemplo, el Profeta (la paz sea con él) dijo:

“No es creyente aquel que come hasta saciarse mientras su vecino pasa hambre.”

Prácticas laborales justas y buenas

El islam anima a los musulmanes a tratar a los seres humanos de la mejor manera posible. Esto se extiende al ámbito financiero y laboral. En un hadiz bien documentado, el Profeta (la paz sea con él) declaró:

“Paguen al trabajador lo que se le debe antes de que se seque su sudor.”

Conclusión

Es evidente que existen mecanismos suficientes para erradicar la pobreza dentro del ecosistema financiero y económico islámico. El ejemplo de Yemen mencionado anteriormente es un caso de erradicación de la pobreza mediante el modelo islámico. Es posible encontrar muchas historias individuales de alivio de la pobreza hablando con líderes de la comunidad u organizaciones de base.

Los estudios en profundidad demuestran que actualmente es posible erradicar la pobreza a nivel regional mediante los mecanismos que ofrece el modelo islámico. También hay datos suficientes que indican que el modelo islámico puede erradicar la pobreza a nivel global para la humanidad en su conjunto. El desafío radica en la implementación rigurosa, la simplificación continua y el desarrollo progresivo del modelo islámico. Una vez logrado esto, podemos esperar un futuro mejor para la humanidad.